miércoles, 24 de febrero de 2010

Peores anuncios de TV

En la RBSP existen leyes contra la publicidad engañosa, leyes que son toreadas sin garndes problemas por las grandes empresas, a las que les sale más a cuenta pagar la correspondiente multa que dejar de engañar a los ciudadanos.

Adjunto la lista de los candidatos a peor anuncio del año. No tienen desperdicio.

Actimel, de Danone. El paradigma de los llamados alimentos funcionales y sus propiedades casi milagrosas. Actimel se presenta como el remedio que todos necesitan para tener fuertes sus defensas y evitar problemas de salud. Frente a los peligros del invierno, el estrés, la mala alimentación y la falta de sueño, el producto de Danone es la solución. Lo más sorprendente es que se trata de un yogur, sin más.

Frenadol, de McNeil. Si un hombre está enfermo, es una mujer quien debe cuidarle, según el anuncio de Frenadol. Y mejor que su esposa, y por supuesto su suegra, es que lo haga una atractiva adolescente en la que el adulto piensa con deseo, prefiriendo sus cuidados a que termine su resfriado. Todo ridículo.

Si eres legal, eres legal, del Ministerio de Cultura. Equipara el acceso gratuito a obras culturales a través de vías como las redes P2P con estar a punto de atropellar a un recién nacido por ser un temerario, rayar un coche o patear contenedores de basura. En la web de la campaña, llama "ilegales" que "intentan engañarte" y "manipular" a los que defienden las descargas no lucrativas. Debería juzgarse al responsable de este anuncio.

Silueta, de Bimbo. Muestra el horror que según Bimbo deben sentir las mujeres cuyos cuerpos, aunque delgados, no llegan al ideal de belleza dictado por la empresa. Como solución milagrosa al supuesto problema, el anuncio insta a comer sandwiches con el pan de la marca para "cuidar tu silueta todos los días". Un dietista dificílmente propondría esta solución.

Vodafone Passport, de Vodafone. "Cambia de país sin cambiar de tarifa". "Habla con tarifas nacionales en el extranjero". En contra de lo que aseguran los reclamos, las llamadas en roaming son mucho más caras que en España. Vodafone repercute a cada una un recargo de 1,15 ó 3,47 euros, según el país. Y además, no aplica las condiciones de su principal tarifa, 90 minutos al precio de uno. Una estafa.

Fuente: Facua.org.

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