Xavier Sala i Martin pinta un negro panorama para España:
"[...] El problema es que España no ha cumplido su parte del trato. Después de ganar las elecciones de manera abrumadora, el Partido Popular no ha hecho nada para ganar la credibilidad que había perdido el gobierno de Zapatero:
1.- incumplir promesas fundamentales como la de no subir el IRPF no sólo demuestran que el nuevo gobierno no tiene una filosofía en la que cree puede dar resultados (y, de paso, en la que podamos confiar todos), sino que es un gobierno que va a la deriva adoptando medidas populistas, electoralistas y sin un rumbo fijo,
2.- posponer el presupuesto a las elecciones andaluzas demuestra que, igual que ZP, esta gente pone sus intereses electorales y sectarios al interés del país
3.- contratar a amigos y familiares del PP por doquier (incluido el marido de Soraya Saenz de Santamaria) en un momento en que 5 millones de ciudadanos están en el paro demuestra que no quieren el poder no para solucionar problemas sino para beneficiarse de él,
4.- proponer el corredor central en lugar de apostar por la racionalidad del eje mediterráneo es demostrar que el egocentrismo capitalino sigue primando sobre la racionalidad económica,
5.- hacerse el "machote" ante los electores diciendo que no se cumplirá el déficit del 4,4% del PIB sino el 5,8% unilateralmente decidido por Rajoy es una muestra de valentía... pero no cuando 24 horas después del anuncio la jefa te pica la cresta, te obliga a aceptar el 5,3% y tu aceptas sin rechistar,
6.- no arreglar decididamente EL GRAN problema del sistema financiero Español, que no es otro que Bankia, por razones aparentemente políticas (Bankia es el antiguo Caja Madrid, presidida por un ex vicepresidente del PP, Rodrigo Rato) demuestra, otra vez, que la prioridad no es arreglar los problemas de fondo sino la gestión de favores políticos,
7.- seguir negando que la solución al problema financiero de España va a requerir docenas de miles de millones de euros al erario público es zapaterizar la gestión económica a base de esconder la cabeza bajo tierra cosa que demuestra o incompetencia o falta de sinceridad (o ambas),
8.- no asumir la propia culpa o la propia incapacidad de reducir el déficit y dar las culpas a las autonomías o al gobierno anterior es una muestra de irresponsabilidad
9.- hacer unos presupuestos vanagloriándose de los “sacrificios” de 27.000 millones cuando en realidad 14.300 de esos millones son un sacrificio de los ciudadanos a los que se expropia una cantidad mayor del dinero que ganan con el sudor de su trabajo y 5.000 millones son un sacrificio que se impone a las comunidades autónomas [...]"
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario